Los chinos desde siempre han admirado a la luna, y la han tomado como uno de los temas más recurrentes en sus distintas creaciones folklóricas, tales como relatos mitológicos y festividades.
En esta ocasión relataremos uno de los más famosos relatos mitológicos vinculados a la luna. Esta leyenda (que posee múltiples versiones), tiene como protagonista a una joven que se transforma en la diosa de la luna. Su nombre es Chang E.
Chang E era la esposa de Yi, un famoso arquero. Un día, Yi estaba cazando en la montaña y se encuentra por primera vez con Chang E, debajo de un laurel. Se enamoraron a primera vista, y decidieron contraer matrimonio con el árbol como casamentero.
Después de la boda, la pareja compartió una vida tan feliz, que el esposo deseaba vivir así para siempre. Por esa razón, fue a visitar a la diosa del cielo, quien le regaló el elíxir de la vida eterna. La diosa le advirtió que este elíxir era suficiente para convertir a dos personas en inmortales, y que si una sola persona lo tomaba, subiría al cielo y se convertiría en un dios.
Una vez que regresa a casa, Yi dejó que su esposa guardara esta poción. Pero un día, un alumno de Yi, llamado Peng Meng, intentó robar el elíxir mientras su maestro no estaba. Chang E intentó desesperadamente luchar contra el intruso, pero fue incapaz de resistir a su ataque. Por esa razón, Chang E sacó el elíxir y lo bebió. En ese mismo instante, su cuerpo se hizo tan ligero que comenzó a flotar, hasta que llegó al mismo cielo. Pero como ella deseaba estar lo más cerca posible de la tierra para no separarse de su amado, la joven terminó su viaje en la luna, convertida en diosa.
Su esposo, quien tenía el corazón destrozado, decide una noche gritar el nombre de su amada. Y de pronto, observó cómo la luna comenzó a mostrar un brillo especialmente claro. Ante esto, Yi decidió preparar las frutas y dulces favoritos de Chang E y los dejó en una mesa al aire libre, para mostrar de esta manera su añoranza a su esposa.
El pueblo, al enterarse que Chang E se había convertido en una diosa, comenzó a imitar la acción del marido, regalando frutas y dulces a la luna, para que Chang E los bendijera con felicidad y seguridad. De esta forma, se originó la costumbre de agasajar a la luna cada 15 de agosto (octavo mes lunar), fecha en la cual se celebra la Fiesta del Medio Otoño.
Se cree comunmente que el día de la fiesta, Chang E le pidió a su esposo que le hiciera un pastel de harina en forma de luna, y que gritara su nombre, para que ella pudiera descender de la luna y estar con él. Por ese motivo, también se cree que cada 15 de agosto Chang E baja de la luna para visitar a su esposo. Y del mismo modo, se considera que este suceso es el origen de uno de los pasteles más famosos en China: las tortas de la luna.
La tradición de celebrar la Fiesta del Medio Otoño representa la aspiración de los chinos por una vida feliz y por la familia unida. La imagen de Chang E, bailando con su traje de mangas largas, también representa el arquetipo de la belleza femenina oriental. Chang E es una diosa, pero que posee sentimientos humanos. Por esa razón, ha logrado estar presente en el corazón de los chinos a través de su mitología.




Este relato mítico nos cuenta la historia de Tangun Wanggeom (단군 왕검), el fundador de la primera dinastía coreana, Gojoseon (고조선), que va desde el 2333 a.C. al 108 a.C. La primera versión de este relato aparece durante el siglo XIII en el Samguk Yusa (삼국 유사), que es una recopilación de leyendas clásicas y tradicionales de los reinos antiguos de Corea. Al respecto se sabe que algunas de estas leyendas antiguas fueron compiladas por el monje budista Iryeon (1206 – 1289). ![Reblog this post [with Zemanta]](http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=802318cf-660b-4f3e-a07d-42fdfbfba884)

